Unas zapatillas de ciclismo impresas en 3D a medida a un precio asequible utilizan una tecnología que permite escanear el pie con la ayuda de un smartphone
La ʽstartup’ alemana HEZO Sports utiliza una aplicación de escaneado y la impresión FDM para fabricar calzado para ciclismo de carretera y gravel a medida
Las zapatillas de ciclismo pueden ser el mejor o el peor aliado de un ciclista. Un ajuste perfecto hará que cualquier recorrido sea un placer, pero incluso la más mínima opresión o presión en el lugar equivocado puede provocar entumecimiento, dolor y molestias generales.
El calzado impreso en 3D no es ninguna novedad, pero constantemente aparecen nuevas innovaciones en este ámbito, y eso incluye también el calzado de ciclismo.
HEZO Sports es una marca que ha logrado alcanzar el equilibrio perfecto para ofrecer unas zapatillas de ciclismo totalmente personalizadas y fabricadas por encargo a un precio que, aunque elevado, no desentona con el de un producto de gama media-alta. No son los primeros —ni serán los últimos— en fabricar zapatillas de ciclismo mediante la impresión 3D, pero, en comparación con otras opciones más limitadas que podemos encontrar en el mercado, y cuyos precios pueden alcanzar la astronómica cifra de 1649 dólares, HEZO ha logrado fijar un precio razonable que parte de 249 euros (284 dólares) en el caso de las zapatillas de gravel y de 279 euros ( 319dólares) en el de las de carretera.
La compañía nació en 2022 y, desde entonces, ha desarrollado un sistema para fabricar zapatillas de ciclismo de forma personalizada que combina una herramienta móvil para escanear el pie con la impresión 3D basada en el modelado por deposición fundida (FDM).
La aplicación recopila 1000 puntos de datos de cada pie con una precisión declarada de 1 milímetro, todo ello a partir de tan solo 3 fotos del pie del cliente. A continuación, los datos se introducen en un software de diseño exclusivo que genera geometrías de calzado personalizadas, las cuales se fabrican en Alemania.
Los zapatos de HEZO presentan una estructura en capas que la empresa describe como «similar a una cebolla». El interior del calzado, elaborado en espuma de poliuretano termoplástico (TPU) mediante la impresión 3D, se adapta al pie y está envuelto por un exterior rígido también impreso en 3D con tecnología MonoShell (que permite fabricar la estructura en una sola pieza). El proceso prescinde de las plantillas tradicionales gracias a este sistema, que adapta el calzado a la geometría específica de cada pie.
Las zapatillas de gravel Wolfland 01 y las de carretera Helu 03 utilizan un filamento de plástico de polipropileno para la estructura MonoShell, mientras que las Helu Two Carbon emplean filamento de carbono PA6 para aumentar la rigidez. Los forros interiores y las carcasas MonoShell sin carbono son lavables, se pueden reemplazar y están disponibles en varios colores; además, todos los modelos cuentan con un cierre magnético Fidlock Winch.
Los plazos de entrega oscilan entre las 8 y las 12 semanas, de las cuales entre 6 y 8 corresponden al periodo de espera en la cola de impresión y aproximadamente dos al proceso de producción. La empresa afirma haber alcanzado una tasa de satisfacción del cliente del 97%.




