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title: "Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia imprime en 3D válvulas cardiacas biorreabsorbibles"
url: https://www.voxelmatters.com/es/un-grupo-de-investigadores-del-instituto-tecnologico-de-georgia-imprime-en-3d-valvulas-cardiacas-biorreabsorbibles/
date: 2025-02-12
modified: 2025-02-12
lang: es
author: "Edward Wakefield"
description: "Más de 5 millones de personas son diagnosticadas cada año en EE. UU. de alguna valvulopatía cardíaca, una enfermedad para la que no existe un tratamiento eficaz a largo plazo,..."
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  - "AM en el sector médico"
  - "Investigación médica"
  - "Investigación sobre la AM"
tags:
  - "future"
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# Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia imprime en 3D válvulas cardiacas biorreabsorbibles

Más de 5 millones de personas son diagnosticadas cada año en EE. UU. de alguna valvulopatía cardíaca, una enfermedad para la que no existe un tratamiento eficaz a largo plazo,[ informa el Instituto Tecnológico de Georgia](https://research.gatech.edu/feature/heart-valves). Cuando la válvula cardíaca de una persona sufre graves daños como consecuencia de un defecto congénito, el estilo de vida o el envejecimiento, el flujo sanguíneo se interrumpe. Si no se trata a tiempo, las complicaciones pueden ser fatales.

La única forma de tratar las cardiopatías valvulares graves es sustituir o reparar las válvulas, pero en ambos casos el paciente tiene que someterse a una dolorosa serie de intervenciones que pueden poner en peligro su vida y que conllevan un gran coste desde el punto de vista sanitario. La mayoría de las válvulas de sustitución están [hechas de tejido animal](https://www.voxelmatters.com/frontier-bios-3d-printed-blood-vessels-could-replace-animal-testing/) y tienen un periodo máximo de vida útil de 10 o 15 años, pasado el cual es necesario sustituirlas. En el caso de los pacientes pediátricos, las soluciones son sumamente limitadas y pueden llegar a requerir más de una intervención.

[Ahora, un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia](https://www.voxelmatters.com/georgia-tech-researchers-develop-cost-effective-nanoscale-printing/) ha logrado imprimir en 3D una válvula cardíaca fabricada con materiales biorreabsorbibles y diseñada para adaptarse a la anatomía de cada paciente. Una vez implantado, el dispositivo será absorbido por el organismo y sustituido por un tejido nuevo que se encargará de desempeñar la misma función.

![Georgia Tech researchers 3D print bioresorbable heart valves. Once implanted, the patient-specific valves will be absorbed by the body.](https://www.voxelmatters.com/wp-content/uploads/2025/02/heart-valve-5.jpg)

La válvula en cuestión ha sido desarrollada por los profesores Lakshmi Prasad Dasi y Scott Hollister del Departamento Wallace H. Coulter de Ingeniería Biomédica (BME) del Instituto Tecnológico de Georgia y la Univerisdad Emory.

«Esta tecnología es muy diferente de la mayoría de las válvulas cardíacas que existen en la actualidad, y estamos convencidos de que va a suponer un cambio de paradigma», afirma Dasi, profesora Rozelle Vanda Wesley de BME. «[Vamos a dejar atrás los dispositivos de tejido animal](https://www.voxelmatters.com/3d-printed-chip-shows-potential-to-end-need-for-animal-testing/), conocidos por su corta vida útil y su insostenibilidad medioambiental, para adentrarnos en una nueva era en la que las válvulas cardíacas podrán regenerarse en el cuerpo del propio paciente».

Dasi es una de las investigadoras más importantes en el estudio del funcionamiento y la mecánica de las válvulas cardíacas, mientras que Hollister es un gran experto en el campo de la ingeniería de tejidos y la impresión 3D de dispositivos médicos pediátricos.

«[En pediatría](https://www.voxelmatters.com/texas-am-researchers-3d-print-pediatric-tablets/), uno de los principales problemas es que las válvulas cardíacas van cambiando de tamaño con el tiempo a medida que los niños se hacen mayores», explica Hollister, que actualmente ocupa la cátedra de Tecnología Pediátrica Patsy y Alan Dorris y es catedrático de Ingeniería Biomédica en el Instituto Tecnológico de Georgia. «Como consecuencia de estos cambios, tienen que someterse a nuevas cirugías para repararlas conforme van creciendo. Con esta nueva tecnología, el paciente puede desarrollar nuevo tejido valvular y ya no tiene que preocuparse de volver a sustituirlas en el futuro».

![Georgia Tech researchers 3D print bioresorbable heart valves. Once implanted, the patient-specific valves will be absorbed by the body.](https://www.voxelmatters.com/wp-content/uploads/2025/02/heart-valve-2.jpg)Sanchita Bhat, investigadora científica, y Srujana Joshi, estudiante de doctorado

Si bien ya existen válvulas cardíacas impresas en 3D y se han utilizado materiales biorreabsorbibles para implantes anteriormente, es la primera vez que se combinan ambas tecnologías para fabricar un dispositivo a partir de un material reabsorbible y con memoria de forma.

«Desde el principio, el objetivo del proyecto ha sido abandonar los diseños de talla única que hasta ahora habían sido la norma a la hora de desarrollar y fabricar las válvulas cardíacas, y crear un implante específico para cada paciente que pudiese durar más que los dispositivos actuales", explica Sanchita Bhat, una investigadora del laboratorio de Dasi que se unió al proyecto cuando era estudiante de doctorado.

La primera parte del estudio consistía en encontrar el material adecuado y probar diferentes prototipos. La válvula cardíaca del equipo se imprime en 3D con un material biocompatible llamado poli(glicerol dodecanodioato).

El dispositivo tiene memoria de forma, por lo que puede plegarse y colocarse mediante un catéter en lugar de tener que realizar una cirugía a corazón abierto. Una vez que la válvula se ha implantado y que alcanza la temperatura corporal, vuelve a plegarse a su forma original. A continuación, el material envía una señal al cuerpo para que empiece a producir tejido nuevo para sustituir el dispositivo. El dispositivo original se absorberá por completo en unos meses.

https://www.youtube.com/watch?v=-fMI4VcPiLA

Srujana Joshi, una estudiante de cuarto año de doctorado en el laboratorio de Dasi, ha sido fundamental para poder probar y analizar el diseño y el rendimiento de la válvula cardíaca. «Una vez que ya tienes una idea más o menos clara de cómo va a ser el implante, hay que pulirlo y mejorarlo una y otra vez hasta encontrar el diseño, el material y los parámetros de fabricación adecuados», explica Joshi. «Se trata de un proceso iterativo, y hemos estado probando estos aspectos en nuestros sistemas para asegurarnos de que las válvulas funcionan tal y como se supone que deben hacerlo».

Actualmente, Bhat y Joshi están comprobando la resistencia física de la válvula cardíaca mediante modelos computacionales y estudios de laboratorio. El laboratorio de Dasi cuenta con un equipo de simulación cardiaca que reproduce las condiciones fisiológicas de un órgano real e imita las condiciones de presión y flujo del corazón de un paciente. Otra unidad comprueba la resistencia mecánica de la válvula sometiéndola a millones de ciclos cardíacos en un breve periodo de tiempo.