El VA imprime bolus en 3D para el tratamiento de radioterapia de los veteranos
El Departamento de Veteranos (VA) de EE. UU. y 3D Systems están revolucionando la forma en la que los exmilitares reciben radioterapia contra el cáncer

El Departamento de Veteranos (VA) de Estados Unidos está utilizando la tecnología de impresión 3D para cambiar la forma en la que estos pacientes reciben el tratamiento de radioterapia contra el cáncer. La Office of Advanced Manufacturing (en español, la Agencia de Fabricación Avanzada, u OAM) del VA ha iniciado la producción de unos bolus para radioterapia (también denominados RTB, por sus siglas en inglés) de alta precisión adaptados a las características individuales de cada persona que cuentan ya con la autorización oficial de la FDA y que permiten controlar la dosis de radiación administrada.
Estos bolus para radioterapia personalizados están redefiniendo el concepto de atención oncológica. Cada unidad se adecúa a las necesidades de tratamiento y la anatomía del paciente utilizando un escáner de tomografía computarizada para crear un RTB único impreso en 3D. Esta avanzada tecnología permite llevar a cabo la irradiación con total precisión, lo que facilita la tarea de tratar los tumores sin dañar el tejido sano y mejora la atención oncológica que reciben los veteranos.
La mayoría de los bolus tradicionales tienen un aspecto similar al de las hojas de papel, por lo que los médicos se ven obligados a seguir un procedimiento muy delicado a la hora de aplicarlos. La dificultad estriba en colocar la lámina sobre la piel del paciente de forma que su superficie quede plana y sin burbujas. Los sanitarios tienen que asegurarse de eliminar cualquier posible burbuja de aire que pueda alterar la uniformidad del bolus, un proceso que puede llevar mucho tiempo y estar sujeto a errores.
Los ingenieros de la OAM del hospital de veteranos de Puget Sound (Seattle) han trabajado codo con codo con los oncólogos especializados en radioterapia de esta administración y con 3D Systems, una empresa líder en el sector de la impresión 3D, para poder hacer realidad esta solución. El equipo llevó a cabo una exhaustiva serie de entrevistas con expertos en la materia e implementó un proceso de desarrollo integral para los bolus dividido en cinco fases con el fin de mejorar la experiencia y los resultados de los veteranos que se someten a este tipo de terapias.

«Contábamos con especialistas de Richmond y Cleveland que se reunían periódicamente con nosotros para darnos su opinión sobre el progreso del proyecto y sobre el propio dispositivo, y que actuaron como asesores a lo largo de todo el proceso de desarrollo», explica Alex Hotz, un ingeniero del departamento de Desarrollo de Producto del hospital de veteranos de Puget Sound.
Tras haber fabricado 21 bolus personalizados desde abril de 2023, este sistema ya ha demostrado su potencial para aumentar la precisión de la radioterapia y mejorar los efectos del tratamiento en los veteranos. Los médicos que han utilizado los RTB en estos pacientes han observado unos resultados impresionantes.
«La tomografía computarizada de la pieza se ajustaba perfectamente al contorno externo de cada persona y se correspondía casi a la perfección con la estructura que habíamos previsto», asegura un técnico en radioterapia de la Red de Servicios Integrados para Veteranos 6 (o VISN, por sus siglas en inglés).
«Todo ha salido a la perfección. El bolus encaja como un guante y la posición de las escisiones es totalmente precisa. El alisado del contorno nos permite obtener un producto estético y con un buen acabado que se ajusta muy bien al paciente y a la máscara», afirma otro técnico de la VISN 20.
Los RTB gozan cada vez de mayor aceptación en el Departamento de Veteranos, en buena medida gracias a la ampliación de la cobertura médica que introdujo la denominada «Ley PACT». Este departamento cuenta en la actualidad con una red de 41 centros de oncología radioterápica, de los cuales más de la mitad ya pueden ofrecer el tratamiento con bolus a sus pacientes, y está previsto que se incorporen más a lo largo de los próximos meses.
«En nuestra calidad de fabricante de dispositivos médicos registrado en la FDA y asociado a la red del Departamento de Veteranos, nos adecuamos a los estándares actuales de rendición de cuentas y ofrecemos al paciente acceso inmediato a nuestro equipo médico, lo que permite a este prescindir de los complejos contratos o procedimientos que conlleva la atención por parte de un proveedor externo», afirma Sam Mentzer, bioingeniero del hospital de veteranos Puget Sound.
La terapia con RTB puede iniciarse en cuestión de días una vez que el médico cursa la solicitud, lo que garantiza que los veteranos reciban un tratamiento temprano y efectivo.
«Nuestro objetivo es reducir el tiempo que pasan los veteranos en el sillón de tratamiento y mejorar la distribución general de las dosis», explica Lorelei Gorr, jefa de Producto de la OAM del hospital Puget Sound de Seattle. «Este proyecto constituye un paso más en nuestro compromiso de ofrecer una atención sanitaria rápida y de calidad a las personas que han servido a nuestro país».




