El Bristol 3D Medical Centre aprovecha las ventajas de la impresión 3D en la rehabilitación de los pacientes de traumatología
Este centro del NHS cuenta actualmente con las últimas tecnologías de diagnóstico por imagen, escaneado e impresión

Según publica la BBC, un innovador hospital de Bristol está revolucionando la recuperación de las lesiones traumatológicas en Reino Unido gracias a la avanzada tecnología de impresión en 3D. El Bristol 3D Medical Centre —que según esta información, es el primer centro británico de su categoría en disponer de un área de diagnóstico por imagen, escaneado e impresión 3D propia— ha establecido un nuevo estándar en el ámbito de la cirugía reconstructiva personalizada.
Uno de los primeros pacientes del centro, Dave Richards, sufrió graves lesiones en un accidente de bicicleta en julio de 2021 tras ser atropellado por un conductor ebrio. Mientras que sus compañeros salieron despedidos por el impacto y sufrieron múltiples fracturas, Richards quedó atrapado bajo el vehículo, lo que le provocó importantes quemaduras y lesiones por aplastamiento en las costillas y la cara. Desde entonces se ha sometido a varias intervenciones quirúrgicas en el hospital de Southmead, y en la actualidad continúa su rehabilitación en el Bristol 3D Medical Centre.
Ahora, gracias a las tecnologías de escaneado 3D y fabricación aditiva, Richards puede disponer de una prótesis facial totalmente personalizada. El hecho de poder digitalizar el contorno de la cara del paciente ha permitido al equipo médico fabricar los componentes protésicos a su medida, entre ellos una voluminosa prótesis orbitaria y varias férulas cicatrizales. «A la hora de volver a hacer vida social, me sentiré mucho más cómodo conmigo mismo si al mirarme en el espejo tengo un aspecto relativamente normal», explica Richards a la BBC.

El centro, que se inauguró en abril en las antiguas instalaciones del Hospital Frenchay, ha conseguido agrupar las avanzadas herramientas de planificación y producción digital que se utilizan durante el proceso en un único flujo de trabajo. Hay que destacar además que se trata de una de las primeras instalaciones adscritas al NHS en disponer de una impresora 3D de PEEK (poliéter éter cetona) de alto rendimiento capaz de crear piezas robustas, resistentes al calor y adaptadas a las necesidades de cada paciente a una temperatura máxima de 200 °C.
Las capacidades de este hospital van más allá de las reconstrucciones faciales. Ahora, gracias al modelado 3D, los médicos pueden visualizar órganos internos complejos como los riñones en tres dimensiones. Esta capacidad permite a los cirujanos planificar al detalle cada intervención identificando por adelantado todos los vasos sanguíneos y los nervios vitales, lo que contribuye a reducir el riesgo de complicaciones.
El Bristol 3D Medical Centre puede incluso escanear el cuerpo de los bebés, ya que dispone de un escáner especializado con un alto grado de tolerancia al movimiento en la misma sala en la que los médicos personalizan los diseños. Este centro, que constituye un gran avance a la hora de aplicar la impresión 3D de alta ingeniería en el ámbito sanitario, ha sido financiado en gran parte por la Southmead Hospital Charity, en colaboración con el North Bristol NHS Trust.




