Análisis de Meshy 7: una solución de última generación que rompe todos moldes
Probamos las funciones Multicolor 2.0, Auto Split y el nuevo modo de resolución Ultra 4K para imprimir en resina y filamento varios hiperdeportivos, un perchero roto y una estatua de Gundam a tamaño real en nuestro nuevo laboratorio.
La competencia entre los generadores de modelos 3D con IA avanza a tal velocidad que mantener las reseñas actualizadas constituye un reto en sí mismo. Desde que comenzamos a probar Meshy 7, la compañía no ha dejado de añadir nuevas funcionalidades y, cada vez que terminábamos de probar una, lanzaban otra. La plataforma está escalando a la misma velocidad a la que avanzan las empresas de inteligencia artificial en la actualidad, un ritmo para el que muy pocas industrias —incluida la de la impresión 3D— están preparadas. Este sector ha tenido dificultades para crecer desde su invención hace casi 40 años. Sin embargo, ahora que millones de personas tienen una impresora 3D y que la IA es cada vez más capaz de generar modelos imprimibles a partir de fotografías, es posible que al fin esté preparado para superar esa limitación.
Meshy es una solución pensada sobre todo para la impresión 3D y el diseño de productos, y las últimas funciones de Meshy 7 que hemos tenido ocasión de probar van en consonancia con este planteamiento. La opción Multicolor 2.0 permite exportar un modelo con texturas como un archivo multicolor listo para su impresión. La funcionalidad Auto Split divide el modelo en piezas que se pueden imprimir y ensamblar de forma independiente. También hemos comprobado cómo funciona el parámetro que Meshy denomina Alignment (Alineación) —la métrica que utiliza para describir el grado de fidelidad con el que el modelo generado reproduce la imagen original— y las capacidades de resolución Ultra, que han marcado un nuevo estándar en la industria y que la empresa implementó antes de que termináramos nuestro análisis de la versión 7.1.
La mayoría de las herramientas para convertir imágenes en modelos 3D han solventado los errores de geometría y topología o la omisión de algunas secciones, por lo que evitar estos fallos ya no marca la diferencia entre un generador de modelos y otro. Las imperfecciones más habituales hoy en día están relacionadas con el exceso de anchura de los cuerpos, la colocación incorrecta de las manos respecto a la posición de la imagen original o la ausencia de líneas grabadas que no llegan a incorporarse a la malla. Son detalles que apenas se aprecian a simple vista, pero que provocan que el resultado siga sin corresponderse exactamente con el diseño del usuario. Meshy denomina a este parámetro Alineación y lo considera la métrica más importante a la hora de evaluar si un modelo 3D generado a partir de una imagen es apto para un entorno de trabajo real y no meramente funcional.
La versión 7.1, que se publicó antes de que finalizáramos nuestro análisis, es una actualización más específica centrada en el grado de detalle que puede albergar la geometría de un modelo. Su nuevo modo Ultra 4K escala la resolución geométrica de 2048³ a 4096³ vóxeles y genera mallas en bruto de hasta 80 millones de triángulos antes de la simplificación, un nivel que, de acuerdo con Meshy, ningún otro generador de modelos 3D del mercado ha alcanzado hasta la fecha. Para medir esta ganancia, la empresa ha desarrollado una prueba de rendimiento denominada Detail Richness (Grado de detalle) que renderiza un modelo desde múltiples ángulos y analiza qué proporción de su superficie requiere suavizado de contorno a una resolución de pantalla determinada, por lo que sirve como un indicador del grado de detalle real de la superficie más allá de la coincidencia con la imagen de origen. A diferencia de los cuatro modelos de sus competidores (Tripo 3.1, Hunyuan3D 3.1, Rodin 2.5 y Hi3D 3.0), Meshy asegura que la versión 7.1 supera a todos sus rivales en cada una de las resoluciones de la prueba: un 53,5% a 1024 (2,1 puntos más que Rodin 2.5), un 37,4% a 2048 (2,4 puntos más que Rodin 2.5) y un 23,1% a 4096 (1,2 puntos más que Hi3D 3.0). Actualmente, el modo Ultra 4K solo permite generar una única vista y requiere una suscripción de pago, mientras que la nueva función Ultra 2K permite trabajar tanto con una única vista como con varias.
La oferta de precios no ha variado: el proceso de generación estándar sigue costando 20 créditos y permite exportar archivos en ocho formatos distintos, desde GLB y FBX hasta STL y 3MF, además de contar con complementos para Blender, Unity, Unreal Engine, 3ds Max, Maya y Godot. Todos ellos se instalan con tan solo un clic. Asimismo, podemos enviar directamente los modelos a los laminadores más populares del mercado, como los de Creality, Bambu Lab, Snapmaker, Elegoo y Ultimaker.
Estas son las cifras y la información que ha difundido la propia empresa. A continuación, ofrecemos el resultado de las pruebas de impresión prácticas que hemos llevado a cabo para comprobar si Meshy 7 y Meshy 7.1 superan un análisis riguroso en nuestro propio laboratorio. Para ello, utilizamos el tipo de activos en los que, según Meshy, la solución ofrece sus mejores resultados: personajes orgánicos y modelos de automóviles generados e impresos a partir de varias imágenes y dividido en múltiples componentes, así como diferentes modelos funcionales y de exposición en los que la precisión y la alineación son fundamentales para garantizar la utilidad real de las piezas.
Un auténtico impulso para la generación de modelos 3D
Los hiperdeportivos nos parecieron una opción ideal cuando buscábamos objetos que pusieran a prueba tanto la precisión como la capacidad de elaborar geometrías extremas. El proyecto comenzó con un Lamborghini aparcado delante de un garaje que hay cerca de nuestras oficinas. Lo fotografiamos desde cuatro ángulos (vista principal, lateral izquierdo, parte trasera y lateral derecho) para probar la función multivista de Meshy. El resultado fue excelente en todas las áreas excepto en el tubo de escape, que es negro sobre negro en la parte posterior; el primer modelo generado no permitía distinguir los dos tubos, aunque sí captó muchos detalles cromáticos, como los frenos Brembo rojos y los faros traseros. No obstante, el segundo intento consiguió reproducir ambos elementos con un nivel de precisión muy elevado.
A continuación, aplicamos la función Multicolor al modelo. El resultado que obtuvimos era llamativo y bastante preciso: no se trataba de una réplica exacta, pero sí lo suficientemente fiel como para pasar por el boceto de un modelo de concepto, el tipo de renderizado que un equipo de diseño utilizaría al inicio de un proyecto. Imprimimos el coche tanto en filamento multicolor como en resina mediante un sistema de estereolitografía de alta precisión. Más adelante expondremos con detalle los resultados del proceso de impresión.
Para otra prueba con un coche de concepto europeo, elaboramos un modelo del Cupra DarkRebel, esta vez a partir de una fotografía tomada hace unos años durante la Semana del Diseño de Milán. Elegimos específicamente un Cupra porque la empresa se ha mostrado muy interesada en imprimir en 3D las piezas del interior. Una vez obtenido el modelo a partir de una única foto, pasamos a evaluar directamente las funciones de impresión de Meshy. Recreamos el coche en color y lo dividimos para imprimir las piezas de forma independiente. El sistema se encargó de separar automáticamente las ruedas de la carrocería para facilitar la impresión.
Posteriormente, volvimos a reproducir el vehículo a partir de las fotos tomadas a un BYD U9 expuesto en el aeropuerto de Tel Aviv desde múltiples ángulos y a una resolución de 2K. En esta ocasión también probamos el modo Ultra 4K a partir de una sola imagen. La solución replicó con precisión todas las dimensiones, incluidos los detalles de la geometría de las llantas. A continuación, lo procesamos con la función Auto Split (División automática). La configuración lo dividió en cuatro secciones (ruedas, carrocería superior, carrocería inferior y techo) y las distribuyó sobre la bandeja de impresión de forma que pudiéramos procesarlas con cualquiera de los laminadores compatibles con Meshy, desde Bambu Studio hasta Ultimaker Cura, o importarlas en Blender o Unreal Engine para seguir editando el modelo. Asimismo, generamos una versión multicolor con texturas que analizaremos después en la sección dedicada a la impresión.
Nuestra intención era incluir en la prueba otro hiperdeportivo de fabricación china. Finalmente optamos por reproducir el prototipo Xiaomi Vision GT, uno de los hiperdeportivos más rápidos jamás creados, esta vez a partir de una única imagen extraída de Internet. Este modelo resultó aún más preciso que los anteriores, probablemente porque a la IA le resulta más fácil reproducir su diseño, compuesto por líneas más suaves y sencillas. Al final, lo generamos tanto en alta resolución como en un modelo con texturas para imprimirlo en color.
Uno de los modelos con los que mejores resultados hemos obtenido ha sido el Czinger 21C, un vehículo concebido en gran medida para la fabricación digital, dado que la mayor parte de su chasis y sus componentes internos se imprimen en 3D y su carrocería está hecha de un material compuesto. La versión multicolor consiguió replicar con fidelidad el acabado plateado del automóvil, aunque algunos de los detalles más complejos —como una de las llantas y, sobre todo, la rejilla trasera reticulada— eran demasiado intrincados para que el sistema pudiera reproducirlos íntegramente. Sin embargo, a nivel general, el modelo conceptual tenía un aspecto extraordinario y recreaba con precisión las dimensiones y la silueta característica del coche.
Meshy ofrece varias opciones para pasar del modelo digital a la pieza impresa. El sistema puede reparar primero el modelo para asegurarse de que podemos imprimirlo y, a continuación, exportarlo como un archivo STL monocromático para la mayoría de los laminadores de estereolitografía (o como un archivo 3MF para la mayoría de los laminadores de filamento). Además, podemos enviarlo directamente a uno de los programas más utilizados con tan solo un par de clics.
La impresión multicolor se configura a través de una opción homónima que permite elegir entre un estilo de renderizado más realista y otro con una estética de animación. Hay que seleccionar la opción de imprimir en color, determinar el número de colores y el nivel de reducción de ruido, y enviar el archivo directamente al laminador que prefiramos.
Flashforge y Sailner están a punto de lanzar al mercado nuevos sistemas de impresión multicolor por inyección de materiales más asequibles. Sin embargo, a día de hoy, estas impresoras siguen estando destinadas principalmente a estudios profesionales, al igual que las máquinas con tecnología PolyJet de Mimaki y Stratasys. Meshy ha establecido una alianza estratégica con Flashforge, fruto de la cual la compañía ha integrado Meshy en su software Flash Studio. Flashforge ha anunciado también que comenzará a enviar las primeras unidades de su impresora 3D multicolor basada en la inyección de materiales CJ270 —cuyo precio es de 3999 dólares (unos 3500 euros)— el 15 de octubre. Este lanzamiento podría suponer un gran impulso para las funciones multicolor de Meshy, ya que el sistema de Flashforge, al igual que otros equipos de inyección de materiales, es capaz de imprimir en color directamente desde cualquier archivo OBJ exportado.
Por el momento, a menos que utilicemos una impresora que disponga de esta tecnología o uno de los últimos sistemas CMYK de Snapmaker o Bambu Lab, el renderizado con una estética de animación resulta más que suficiente. Una vez en este menú, podemos configurar el número de colores (por lo general cuatro, en consonancia con los sistemas de filamento multicolor más habituales del mercado). El archivo finalizado se envía al laminador, donde aún podemos ajustar los colores antes de iniciar la impresión.
En líneas generales, los resultados fueron muy buenos. Imprimir un modelo multicolor original no es una tarea sencilla, ya que es necesario cambiar constantemente de filamento. Utilizamos una Bambu Lab H2C en las dos primeras impresiones y tuvimos algunos problemas, sobre todo a la hora de desprender los soportes, pero ninguno relacionado con las deficiencias del propio modelo. Los dos primeros proyectos —el Lamborghini y el Xiaomi— terminaron de imprimirse correctamente al segundo intento. Obtuvimos un elevado grado de precisión cromática para tratarse de un sistema de filamento, lo que refleja tanto la fidelidad del modelo original como la precisión de la impresora. Si bien el resultado no es comparable al de un modelo de fundición a presión o con un acabado industrial, en términos de precisión dimensional y detalle apenas hubo puntos criticables. El aspecto de las impresiones mediante estereolitografía, que es la tecnología que usamos tanto para la segunda versión del Lamborghini como para el BYD U9 de ultra alta resolución, fue aún mejor.
Una solución que aprovecha al máximo la IA física
El objetivo de nuestra siguiente fase de pruebas era obtener piezas funcionales y decorativas. El primer proyecto consistió en una réplica de una estatua de una serpiente —concretamente, la mascota del Inter de Milán—, fotografiada en la tienda oficial del estadio del club a partir de un total de dos fotos. Meshy tardó apenas unos segundos en transformarlas en una réplica 3D limpia. Imprimimos la pieza tanto de forma unificada (con un resultado satisfactorio) como mediante la función Auto Split, que nos permitió obtener tres partes independientes: la serpiente, el logotipo del Inter de Milán y la base. Dividir la pieza no era estrictamente necesario, dado que apenas reducía los soportes requeridos, pero hubiera resultado práctico si nuestra intención hubiese sido pintar cada componente con colores diferentes. El proceso de ensamblaje fue sencillo, y lo único que tuvimos que hacer fue fijar con adhesivo el cuerpo de la serpiente a la base.
El objetivo de la siguiente prueba era reemplazar dos ganchos rotos de un perchero de pared que originalmente contaba con cuatro, ya que dos de los ganchos de madera se habían partido. Fotografiamos uno de los ganchos intactos e introdujimos las medidas, tras lo cual Meshy reprodujo la pieza con precisión. Antes de empezar a imprimir, solo tuvimos que especificar la altura correcta en el laminador. Si bien la pieza no tenía la exactitud dimensional propia de los estándares de ingeniería más rigurosos, todas las cotas que comprobamos resultaron precisas al milímetro: al fijar la altura en 9 cm, obtuvimos un diámetro superior de 4,3 cm, exactamente el mismo que el gancho original. El modelo reprodujo incluso un pequeño corte situado en la parte superior, lo que aportó un toque aún más realista. Aunque tuvimos que pintarlo para igualar el acabado, el resultado básico fue excelente.
Asimismo, elaboramos el modelo de una zapatilla Nike para otro proyecto distinto basándonos en unas pocas imágenes descargadas desde distintos ángulos. El archivo era muy preciso, a excepción de un pequeño detalle en la parte superior del calzado. El software fue capaz de reproducir con todo detalle los cordones, el logotipo de Nike e incluso la suela. Para asegurarnos de que realmente era posible imprimirla y comprobar la resolución, utilizamos una Form 4 (con la resina Precision Model de Formlabs) y una Elegoo Jupiter 2 (que estamos evaluando para otra reseña). Como era de esperar, la Form4 ofreció una precisión excelente. En el caso de la Jupiter 2, era la primera prueba que realizábamos, y el resultado fue también impresionante, si bien las líneas de capa resultaban algo más visibles al tratarse de un modelo de dimensiones mucho mayores.
La última tanda de pruebas la llevamos a cabo con robots y figuras de acción. Meses atrás, una versión anterior de Meshy ya había generado réplicas precisas de unos robots de anime de los años 80 a partir de unas fotografías de Internet. En esta ocasión empleamos Meshy 7 para crear una réplica de la estatua gigante de Gundam instalada en Tokio a partir de una fotografía tomada en el verano de 2025, una toma cuya perspectiva había planteado dificultades a versiones anteriores de Meshy y a otras herramientas de IA 3D. El nuevo modelo tenía un extraordinario grado de precisión, con la salvedad de un detalle adicional en la mano que tuvimos que eliminar durante el posprocesamiento. Lo imprimimos de dos formas distintas: como una pieza única de resina y mediante la función Auto Split en filamento. Esta función dividió el modelo por las articulaciones de las piernas y dispuso las piezas para que pudiéramos empezar a imprimirlas al instante (añadiremos más detalles sobre los resultados en cuanto finalice el proceso).
Una oportunidad de negocio
Meshy ofrece auténticos avances en términos de resolución y precisión, así como respecto al ritmo al que evoluciona el sistema. La velocidad a la que mejora la solución se aprecia más en los pequeños detalles, como la precisión de la tipografía, los logotipos y los tonos de color, así como en la eficacia con la que la IA recrea las zonas de los objetos que no aparecen en las fotografías. Para finalizar las pruebas, desarrollamos dos proyectos más sencillos: convertir uno de los modelos de robot en una figura estilo chibi para imprimirla en varios colores y crear varias figuras del mismo estilo a partir de fotografías de personas reales.
Meshy es capaz de elaborar una amplia variedad de modelos y su facilidad de uso resulta sorprendente, pero no hay que perder de vista sus limitaciones. La versión 7 genera modelos 3D con gran fidelidad visual, no archivos CAD. Está diseñada para reproducir el aspecto estético de un objeto, facilitar su visualización, desarrollar conceptos, generar activos para videojuegos, imprimir en 3D y realizar grabados decorativos; no para fabricar piezas de ingeniería con tolerancias rigurosas ni para crear prototipos funcionales precisos en términos dimensionales. El papel de los seres humanos consistirá en aportar nuevas ideas, añadir capacidades de ingeniería y trabajar en colaboración con la plataforma para ampliar sus posibilidades y fronteras.
En este ámbito, Meshy puede servir como punto de partida para llevar a cabo proyectos de ingeniería más exigentes, pero también es una herramienta muy eficaz para crear objetos decorativos, juguetes y componentes sencillos y funcionales. Las mejoras que ofrece la versión 7.1 en cuanto a resolución y la función Auto Split para dividir las piezas han ampliado los límites de lo que significa empezar a imprimir de forma directa y sin preparación previa.







